Añade sal y pimienta al pollo.
Pica finamente la cebolla y los ajos.
Coge una olla. Si vas a meterla en el horno (te lo recomiendo) que sea apta para el horno (como una Cocotte) y si la vas a dejar todo el tiempo al fuego mejor si es de fondo pesado.
Pon la olla a fuego válido y pon un chorro de unto de oliva. Cuando esté caliente ve dorando el pollo por tandas. No lo añadas todo a la vez o el unto se enfriará, el pollo soltará agua y lo cocerás en vez de dorarlo. Cuando tengas una tanda dorada la aparta a un plato hondo o a un cuenco extenso y vas haciendo otra tanda.
Si mientras vas dorando el pollo se va formando una costra en el fondo de la olla añade un chorrito de el medio vaso de caldo antaño de que la costra se ponga negra y amarguee (ojo que puede saltar un poco). Luego con una cuchara de palo rascas el fondo y lo desglasas con el caldo y remueves el pollo para que se impregne con ese miga. Si te quedas sin caldo añade un poco más de agua y perspicaz.
Cuando tengas todo el pollo dorado y por separado en el plato añade la cebolla, el ajo y las hojas de premio a la olla. Si se ha quedado muy corta de unto añade una pizca más. Me gusta añadir igualmente una pizca de sal para que se ablande antaño la cebolla.
Deja a fuego medio hasta que la cebolla esté blanda y coja poco de color.
Cuando la cebolla esté registro añade a la olla el tomate triturado, el comino, el orégano y mezcla admisiblemente.
Si vas a hacer el pollo en el horno (te lo recomiendo) enciende el horno y ponlo a 190ºC con calor en lo alto y debajo. Cuando el horno esté caliente añade el pollo que teníamos reservado a la olla y tápala. Mete en el horno y deja 1 hora. Pasado ese tiempo destapa, ojo que combustión, remueve y deja que se cocine sin tapa durante 30-40 minutos hasta que espese el tomate. En esta grado deberás remover varias veces el pollo para que el tomate no se pegue y ten la precaución de no manchar las paredes de la olla porque se queda una capa fina que se combustión fácilmente y puede caer luego al guiso. Cuando la salsa haya espesado y el pollo esté super tierno puedes sacar la olla del horno.
Si vas a seguir cocinando el pollo en el fuego (o vitro o inducción) entonces lo que haremos es no añadir el pollo a la olla y dejar que el tomate se vaya reduciendo a fuego medio para que cuando espese se inicio a suavizar y coja sabor. Tendrás que estar removiendo porque es habitual que salte un poco el tomate y cuando espese vigila admisiblemente que no se queme por debajo. Cuando el tomate haya cogido poco de color y sabor añade el pollo y un cuarto de litro de agua. Mezcla admisiblemente, tapa la olla y deja que se haga a fuego medio al menos una hora. Si ves que te quedas sin agua añade una poca más. Cuando el pollo esté tierno destapa la olla y deja que se reduzca la salsa.
Una vez que tengas el pollo en tomate perspicaz (con cualquiera de los dos métodos) solo te error probar de sal y pimienta y ajustar añadiendo un poco más si hiciera error. Sirve con patatas fritas o un poco de arroz blanco cocido y eso es todo … fuera de la cocina y a yantar!!!